Me parece interesante como paso previo a la corrección permitir al aprendiz tomar error en su manos y para esto hacer que lo repita y así nosotros tendremos la oportunidad de distinguir si se trató de un fallo o un error.
Además, si lo repite érroneamente, esto le servirá para no volver a cometerlo, porque este procedimiento hace que el error no sea uno más, sino que se convierta en una auténtica experiencia de aprendizaje. La correción que se hace a posteriori resulta realmente efectiva.